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Mi experiencia con los riesgos ocultos de cambiar de EPS en Colombia y cómo afectó mi tratamiento

Riesgos de atención médica tras la reasignación de usuarios en el sistema de salud colombiano

Descubre por qué el traslado de 2,3 millones en salud colombiana puede poner en jaque tu atención médica

Introducción

Imagina estar en medio de un tratamiento médico esencial y verte forzado a cambiar de EPS, la entidad encargada de gestionar todos tus servicios de salud, recetas y consultas. Este escenario, que podría parecer un simple trámite administrativo, está ocurriendo para 2,3 millones de colombianos y representa mucho más que un cambio en la tarjeta de afiliación: puede comprometer la continuidad de tratamientos vitales y la calidad de la atención recibida.

El traslado de usuarios de manera masiva dentro del sistema de salud colombiano está generando incertidumbre y profundas preocupaciones. Los riesgos no son solo teóricos; los expertos y los propios sindicatos del sector advierten sobre un posible deterioro real en la atención médica, en especial para quienes cursan enfermedades crónicas o requieren tratamientos delicados.

En este artículo vamos a analizar a fondo cuáles son los principales riesgos derivados del traslado de usuarios, cómo pueden afectarte tanto a corto como a largo plazo, y qué acciones puedes tomar para proteger la continuidad de tratamientos y tu bienestar general.

Antecedentes: El ‘Por qué ahora’

Para quienes están menos familiarizados con el contexto actual, es fundamental comprender el origen de esta gigantesca movilización dentro del sistema de salud colombiano.

Durante 2023 y 2024, el Gobierno Nacional ha impulsado una serie de reformas y ajustes administrativos dirigidos a reorganizar territorialmente la prestación de servicios de salud, argumentando la necesidad de mejorar la eficiencia y la sostenibilidad del sistema. En este proceso, se ha obligado a más de 2,3 millones de usuarios a cambiar de EPS en un plazo máximo de seis meses, según cifras recientes de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) (El Tiempo).

Aunque la narrativa oficial enfatiza la optimización de recursos y la universalidad del acceso, el efecto inmediato para los usuarios es de desconcierto y preocupación. Instituciones y expertos, como Ana María Vesga, presidenta de Acemi, han advertido que “existe un alto riesgo de que esos traslados se traduzcan en deterioro de la atención”. Estos riesgos se acentúan, sobre todo, por la velocidad y la magnitud del proceso, obligando tanto a pacientes como a profesionales a adaptarse en tiempo récord. Así, el traslado de usuarios se convierte en un tema urgente que involucra a millones de colombianos, tanto usuarios como proveedores de servicios de salud.

La estrategia central: Los riesgos y consecuencias del traslado masivo

1. Interrupción en la continuidad de tratamientos médicos

Uno de los peligros más notorios del traslado masivo en el sistema de salud es la interrupción en la continuidad de tratamientos médicos, un factor crítico para quienes padecen enfermedades crónicas, oncológicas o condiciones que requieren atención especializada. Cambiar de EPS no implica únicamente una nueva administración sino, mucho más grave, la posibilidad de perder temporalmente el acceso a medicamentos, terapias y procedimientos previamente autorizados.

Por ejemplo, un paciente con diagnóstico de insuficiencia renal que recibe terapias de diálisis periódicas depende de que su historial, prescripciones y autorizaciones sean completamente transferidos y aceptados por la nueva EPS. Cualquier desfase puede traducirse en pérdida de sesiones o demoras peligrosas.

La situación se complica para quienes están en pleno proceso de cirugía, quimioterapia o tratamientos costosos. Cada cambio de EPS implica adaptarse a nuevos protocolos internos, redes de prestadores y rutas administrativas, lo que multiplica el riesgo de que el tratamiento sea interrumpido, modificado sin criterio médico o, peor aún, denegado por motivos administrativos mientras se resuelven trámites internos.

En el proceso de traslado de usuarios, la continuidad de tratamientos se convierte en la excepción y no en la norma, especialmente en contextos de apresuramiento y falta de articulación entre entidades.

2. Desconocimiento y dificultad de acceso a nuevos servicios

El traslado implica migrar a una red distinta de especialistas, clínicas y hospitales, lo que presenta obstáculos administrativos y logísticos. Entender las rutas de atención, identificar los nuevos canales de asignación de citas, y comprender los procesos propios de la nueva EPS puede ser un desafío intimidante.

Además, los usuarios pueden enfrentar largas esperas para ser aceptados por nuevos especialistas o para autorizar exámenes diagnósticos previamente aprobados en su EPS anterior. En escenarios de alta demanda, esto se traduce en sobrecupo de agendas, incrementando las demoras y la dificultad de acceder oportunamente a servicios críticos.

Un claro ejemplo sería el caso de pacientes oncológicos: si tras el cambio de EPS debieran iniciar de cero los trámites y consultas, el proceso puede tomar semanas o incluso meses, lo que pone en riesgo su continuidad de tratamientos y el pronóstico de su enfermedad.

También existen riesgos de exclusión temporal, donde procedimientos previamente autorizados deben ser sometidos a auditorías nuevamente o, en casos extremos, negados por la nueva EPS debido a políticas internas o discrepancias administrativas. Todo esto erosiona la confianza del usuario y la percepción de calidad del sistema de salud.

3. Sobrecarga y desafíos para los profesionales de la salud

No solo los pacientes sufren los efectos del traslado masivo. Los profesionales sanitarios y las instituciones prestadoras de servicios ven incrementada su carga laboral de manera drástica. Deben adaptarse aceleradamente a nuevos flujos de usuarios, actualizar bases de datos, recibir historiales médicos fragmentados y, al mismo tiempo, mantener indicadores de calidad y oportunidad en la atención.

El colapso momentáneo de agendas, la multiplicación de peticiones de validación de diagnósticos, y la gestión caótica de historias médicas y autorizaciones afectan directamente la calidad del servicio. El estrés y la sobrecarga de trabajo para los médicos y administrativos pueden conllevar a una atención menos personalizada, menor adherencia a prácticas seguras y, por tanto, mayor riesgo de errores médicos.

La analogía que podría ilustrar esta situación es la de un aeropuerto recibiendo de repente el doble de vuelos diarios, sin haber ampliado sus pistas ni personal: las filas se hacen interminables, los retrasos se disparan y el sistema entero entra en tensión.

4. Riesgo de pérdida de historial y datos médicos importantes

Uno de los pilares de la atención segura y de calidad es la existencia de un historial médico completo y actualizado, que contenga diagnósticos previos, antecedentes, alergias, tratamientos, imágenes y exámenes clínicos relevantes. El traslado masivo entre EPS pone en serio peligro la integridad y disponibilidad de esta información.

En ausencia de sistemas integrados y eficientes de interoperabilidad, existe el riesgo real de que fragmentos críticos de la historia clínica se extravíen, omitan o lleguen incompletos a los nuevos proveedores. Las consecuencias pueden ser desde la repetición de exámenes innecesarios hasta fallos en diagnósticos, omisión de comorbilidades y duplicidad de prescripciones.

La seguridad del paciente se ve comprometida si los médicos no cuentan con toda la información relevante. Por ejemplo, la falta de registro de una alergia conocida a algún medicamento podría desembocar en un evento adverso grave.

Urge, por tanto, que la administración y los proveedores trabajen en plataformas interoperables, capaces de garantizar la migración transparente, segura y completa de datos, especialmente en traslados masivos.

Información práctica y consejos profesionales

Frente al traslado de usuarios, la mejor estrategia es la prevención y la acción informada. Aquí algunos pasos prácticos para minimizar los riesgos:

Antes del traslado: Consulta con tu EPS actual sobre tu futuro estado, los tiempos estimados y la documentación necesaria. Solicita copias resumidas de tu historia clínica, listados de tratamientos vigentes y autorizaciones en curso. Pregunta por mecanismos oficiales de queja o reporte de problemas durante el traslado.

Durante el traslado: Mantente atento a las comunicaciones oficiales (mensajes, correos, notificaciones en la aplicación o portal de la EPS). No asumas que el proceso se dará perfectamente; verifica tu afiliación en la nueva EPS y asegúrate de que tratamientos y medicamentos programados continúen sin interrupción.

Transferencia de historial médico: Lleva registro de tu historia clínica y conserva copias o extractos de diagnósticos, exámenes relevantes y plan de manejo vigente. Entrega esta información a tu nuevo proveedor en la EPS receptora. Solicita acuses de recibo y, si es posible, confirma con tu médico tratante que toda la información fue recibida y está siendo utilizada en la toma de decisiones.

Comunicación efectiva: Mantente proactivo(a) en la comunicación con los nuevos proveedores de salud. Explica detalladamente tu condición, los tratamientos previos y cualquier información relevante cada vez que inicies atención. Haz preguntas y documenta fechas y respuestas.

Pacientes en tratamientos crónicos o de alta complejidad: Prioriza actualizar tus autorizaciones, recetas y controles de manera anticipada. Si existiese algún retardo o negación de atención, acude a canales de tutela, defensorías del paciente y, de ser necesario, a la Superintendencia Nacional de Salud.

Recuerda: conocer tus derechos y exigir el respeto de la continuidad de tratamientos es fundamental para no ver afectado tu bienestar durante el traslado de usuarios en el sistema de salud.

Perspectivas y predicciones futuras

El devenir próximo tras este traslado masivo en el sistema de salud colombiano depende de múltiples factores, incluyendo la capacidad de las EPS receptoras, la integración tecnológica, y la presión que ejerzan tanto los pacientes como los gremios profesionales.

Entre los escenarios posibles se destacan:

Mejora de la interoperabilidad: Si, a raíz de la crisis, se acelera la modernización de plataformas de datos y la interoperabilidad entre instituciones, el mediano plazo podría representar un salto en eficiencia y trazabilidad, facilitando la continuidad de tratamientos y la gestión ágil de cambios administrativos.

Desmejora en la calidad y acceso: Por otro lado, si la transferencia administrativa y tecnológica no va de la mano con la migración de usuarios, se prevé deterioro temporal o permanente en la atención, especialmente para casos complejos y vulnerables, tal como advierte Acemi.

Aumento en la vigilancia y participación ciudadana: Este episodio puede incentivar a los usuarios a exigir mayor transparencia, canales de queja y participación directa en la vigilancia del sistema de salud, obligando a las EPS y al Estado a reaccionar más ágilmente ante problemas emergentes.

En cualquier caso, la experiencia reciente demuestra la importancia de la planificación, la comunicación efectiva y la innovación para evitar que procesos de traslado masivo terminen influyendo negativamente en la salud de los ciudadanos.

Conclusión y qué hacer o esperar a continuación

El traslado de usuarios —2,3 millones de personas en tan solo seis meses— representa no solo un reto administrativo sin precedentes, sino una amenaza real para la calidad y continuidad de la atención en el sistema de salud colombiano.

Más allá de la reforma, cada usuario debe convertirse en un actor protagonista, solicitando información, documentando su proceso y exigiendo la adecuada transferencia de su historial clínico y la plena garantía de la continuidad de tratamientos.

Recomendamos estar atentos a los comunicados de su EPS, mantener canales abiertos con profesionales de la salud, y apoyarse en organizaciones de pacientes para auditar y resolver cualquier inconveniente durante esta transición.

La vigilancia ciudadana y profesional es ahora más relevante que nunca: del rigor y la articulación de todos los actores dependerá que esta etapa represente una oportunidad y no una catástrofe para millones de colombianos.

> Referencias:
> \”Existe un alto riesgo de que esos traslados se traduzcan en deterioro de la atención\”: gremio de EPS sobre traslado de usuarios que hará el Gobierno. El Tiempo.


Referencias: