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Cómo la retención de líquidos y la inflamación me hicieron ganar peso sin comer mucho durante una enfermedad

Lo que aprendí sobre el aumento de peso en enfermedades: más allá del apetito y la comida

Introducción

¿Alguna vez has experimentado un aumento de peso durante una enfermedad a pesar de tener poco o ningún apetito? Esta contradicción resulta desconcertante y, muchas veces, frustrante para quienes atraviesan procesos de salud delicados. El fenómeno del aumento de peso en enfermedades desafía la lógica convencional que asocia el incremento de peso únicamente con la ingesta calórica elevada o la falta de ejercicio. Sin embargo, factores como la retención de líquidos, la inflamación y la influencia de medicamentos se posicionan como los verdaderos protagonistas en estos casos.

En este artículo, exploraremos en profundidad por qué el peso puede aumentar incluso cuando el apetito disminuye, desglosando los mecanismos fisiológicos implicados, su relación con el metabolismo y las mejores estrategias basadas en la investigación actual para identificarlo y manejarlo eficazmente. Al finalizar, tendrás una visión analítica y práctica sobre cómo abordar y monitorear estos cambios durante una enfermedad, enfocándote siempre en tu salud integral.

Antecedentes: El ‘Por qué ahora’

Vivimos en una era donde la salud y el bienestar ocupan un espacio central en nuestras prioridades. Enfermedades crónicas y agudas, como infecciones, trastornos autoinmunes o problemas cardiometabólicos, son cada vez más frecuentes y traen consigo síntomas desconcertantes, entre ellos, subidas inesperadas de peso sin razón dietética aparente.

Quien ha enfrentado una hospitalización, un tratamiento agresivo o una condición inflamatoria crónica conoce la inquietud de ver su peso aumentar en la balanza a pesar de un apetito deprimido. ¿Por qué sucede esto? Herramientas tradicionales para el control del peso, como la dieta y el ejercicio, a menudo resultan ineficaces en estos contextos. La investigación más reciente, incluyendo estudios publicados en la revista Metabolism, apuntan a causas fisiológicas complejas, donde la inflamación y la alteración del metabolismo son factores determinantes (ver fuente).

Comprender estos mecanismos es crucial, no solo para disipar mitos, sino para aplicar intervenciones más personalizadas y efectivas que permitan proteger la salud durante etapas de vulnerabilidad.

La estrategia central: Entendiendo el aumento de peso en enfermedades

1. Retención de líquidos: el peso del agua en el cuerpo

Uno de los culpables más frecuentes del aumento de peso en enfermedades es la retención de líquidos. A diferencia del aumento de peso por acumulación de grasa, este suele ser temporal, pero puede resultar agudo.

¿Qué es la retención de líquidos y por qué ocurre durante la enfermedad?
Durante enfermedades agudas—como infecciones o procesos inflamatorios—el cuerpo responde liberando mediadores químicos que alteran la permeabilidad de los vasos sanguíneos. Esto permite que el líquido salga del torrente sanguíneo y se acumule en los tejidos, un fenómeno conocido como edema. El objetivo original de este mecanismo es asistir a la recuperación y proteger tejidos lesionados.

La inflamación es protagonista aquí, pues altera el equilibrio hídrico y salino. Además, ciertas enfermedades afectan la función renal o provocan desbalances hormonales que favorecen una mayor retención de agua y sal.

¿Cómo identificar signos de retención de líquidos?
El aumento de peso por retención suele manifestarse rápidamente, a menudo entre 1 y 2 kilos en cuestión de días, acompañado de hinchazón en pies, piernas o abdomen (Metabolism). Se percibe como una sensación de pesadez y, al presionar la piel, puede dejarse una marca temporal (signo de fóvea).

Un ejemplo práctico: imagina un esponja que absorbe agua tras una fuga en la tubería. La esponja \”pesa más\”, aunque el material base sigue siendo el mismo. Así sucede el aumento de peso por líquidos: el cuerpo no ha sumado grasa, solo agua.

2. Inflamación: el motor invisible del cambio corporal

La inflamación es la respuesta natural del organismo ante agresiones externas o internas, como infecciones, lesiones o trastornos autoinmunes. Pero ¿qué papel juega en el aumento de peso en enfermedades?

Inflamación y metabolismo:
Normalmente, la inflamación aguda ayuda a combatir la agresión, pero si se perpetúa, puede modificar el metabolismo basal y el destino de los nutrientes. El cuerpo puede redirigir recursos para sostener la defensa inmunológica y reparar tejidos, lo que implica tanto un aumento en el uso de ciertos macronutrientes, como una reducción en otros procesos metabólicos que optimizan el gasto calórico.

Inflamación crónica y acumulación de grasa:
La inflamación sostenida, como sucede en enfermedades crónicas, tiene la capacidad de alterar la sensibilidad a la insulina y promover el almacenamiento de grasa. No solo puede haber retención hídrica, sino un cambio en la composición corporal—más grasa o deterioro muscular—que no obedece al balance calórico tradicional, sino a señales hormonales y bioquímicas alteradas por la inflamación.

Masa muscular y aumento ponderal:
En algunas situaciones particulares, la inflamación puede inducir \”pseudohipertrofias\”, es decir, aumento de volumen en los músculos por infiltrados líquidos y no por crecimiento auténtico del tejido muscular.

3. Factores adicionales que influyen en el peso durante la enfermedad

El aumento de peso en enfermedades tiene otras causas menos obvias pero igual de relevantes.

#### Medicamentos

Diversos fármacos usados en el contexto de enfermedades agudas o crónicas pueden contribuir significativamente. Los corticoides, antiinflamatorios, ciertos antidepresivos o antidiabéticos favorecen la retención de líquidos, el aumento del apetito o modificaciones hormonales que alteran el metabolismo energético.

#### Cambios en la actividad física

La enfermedad muchas veces limita la movilidad. La reducción del gasto energético basal, combinada con el reposo prolongado, contribuye a tener mayor predisposición al almacenamiento de grasa o bien, a la pérdida de masa muscular (que puede enmascarar los cambios en la balanza).

#### Alteraciones hormonales

Procesos inflamatorios afectan el eje hipotálamo-hipofiso-adrenal, pudiendo alterar la secreción de hormonas como el cortisol. Este, al elevarse crónicamente, favorece la reserva energética en forma de grasa y aumenta la tendencia a la retención de líquidos.

Información práctica y consejos profesionales

La gestión del aumento de peso en enfermedades exige un enfoque analítico y personalizado, atento a los detalles que marca la investigación clínica.

Monitoreo del peso y diferenciación de causas

Pesaje regular: Realiza controles cotidianos a la misma hora, con la misma ropa y condiciones (idealmente en ayunas).
Observa cambios bruscos: Un alza de 1-2 kilos en pocos días es más compatible con retención de líquidos que con ganancia de grasa.
Revisa la hinchazón: Examina si hay edema en piernas, pies o abdomen. Inspecciona si se marcan calcetines o elástico de pantalones.

Estrategias nutricionales

Alimentación antiinflamatoria: Priorizando frutas, verduras frescas, ácidos grasos omega 3 y baja presencia de azúcares simples y procesados.
Control de sal: Modera el consumo, pues el sodio favorece la retención de líquidos.
Fraccionar las comidas: Evita ayunos prolongados o sobrecargas digestivas, ajustando siempre la pauta a tu tolerancia y necesidades calóricas actuales.

Hidratación: cuándo aumentar y cuándo restringir

– Bebe agua suficiente para mantener la función renal y la hidratación de mucosas, salvo que tu médico recomiende lo contrario (por insuficiencia cardíaca, renal, etc.).
– Consulta si hay recomendaciones específicas sobre restricción de líquidos (habitual en pacientes con insuficiencia cardíaca, cirrosis o enfermedades renales graves).

Medicamentos y consultas clave

– Antes de iniciar un tratamiento, pregunta por los posibles efectos secundarios relacionados con el peso y la retención de líquidos.
– Si notas incremento de peso repentino, coméntalo en la próxima revisión médica para que evalúen ajustes en la medicación.

Actividad física adaptada

– Aunque estés enfermo, planifica algún grado de movimiento acorde a tus posibilidades: estiramientos, ejercicios respiratorios o de bajo impacto pueden frenar el deterioro muscular y ayudar al metabolismo.
– Consulta siempre con profesionales de la salud para diseñar un plan adecuado a tu contexto y diagnóstico.

Perspectivas y predicciones futuras

La investigación en este campo avanza hacia tratamientos que contemplan la respuesta inflamatoria y el manejo individualizado de líquidos corporales. Se proyectan soluciones personalizadas—terapias farmacológicas, planes nutricionales y actividad física—que consideren la influencia particular del metabolismo y la fisiología de cada paciente.

Por otra parte, la integración de la tecnología (por ejemplo, bioimpedanciometría para diferenciar masa muscular, grasa y trama líquida corporal) y la medicina preventiva serán esenciales en el futuro cercano. Esta aproximación permitirá no solo un diagnóstico más preciso, sino intervenciones más efectivas ante el aumento de peso en enfermedades, minimizando riesgos y mejorando la calidad de vida.

Conclusión y qué hacer o esperar a continuación

Asumir que el aumento de peso en enfermedades es únicamente fruto de una mala alimentación es una visión simplista y, en muchos casos, incorrecta. Procesos como la retención de líquidos, la inflamación y la influencia de medicamentos modifican el metabolismo y los valores de la balanza sin relación directa con la cantidad de comida ingerida.

Atender este fenómeno con un enfoque analítico es vital: toma en cuenta señales como la hinchazón y el ritmo del aumento de peso; prioriza el diálogo con profesionales de la salud; adáptate con estrategias de alimentación y ejercicio seguras; y mantente atento a nuevas investigaciones que puedan ofrecer soluciones innovadoras para controlar y manejar tu peso de forma saludable durante cualquier proceso médico.

Si estás viviendo este escenario, la clave es la calma informada: realiza un seguimiento integral, ajústate a las recomendaciones médicas y mantente proactivo en el manejo de tu salud. No dudes en buscar una valoración clínica para afinar tu diagnóstico y tratamiento. Recuerda, tu bienestar va más allá de un número en la balanza.

Fuente:
¿Por qué puede subir de peso estando enfermo pese a que se le quite el apetito? Esto dice estudio – El Tiempo (Metabolism)


Referencias:

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